Sacarosa, edulcorantes y carbohidratos

Sacarosa, edulcorantes artificiales y carbohidratos

En este articulo podrás conocer mas sobre todo lo relacionado con el azúcar (Sacarosa y edulcorantes artificiales) y otros hidratos de carbono (Carbohidratos).

Sacarosa 

Sacarosa

El azúcar blanco refinado que consumimos habitualmente es sacarosa de alta pureza de fácil absorción por el organismo y fuente rápida de Energía que si no se controla en la cantidad consumida  fácilmente conlleva a excesos de calorías y todos los problemas asociados a esto; Ademas en  algunos procesos de refinación se usan compuestos de azufre (en algunas fabricas de países emergentes) que  si quedan en exceso en el azúcar final  generan reacciones indeseables en el organismo especialmente de tipo alérgico.

El azúcar Morena o Integral  contiene trazas de vitaminas y minerales que no tiene el azúcar refinado pero sus cantidades son irrelevantes desde el punto de vista de las necesidades nutricionales; ademas por su pureza  del 85%  tiene un poder edulcolorante menor y otro factor adicional   es que el contenido de  melaza en la misma es amarga lo que conlleva  a la necesidad de usar mas cantidad para obtener el mismo sabor final. En conclusión reemplazar el azúcar refinado por  el azúcar moreno no  es una solución saludable y lo que debemos hacer  es endulzar menos todo lo que comemos.

El jarabe o sirope de fructosa procedente del maíz (se le conoce por sus siglas en inglés como HFCS -High Fructose Corn Syrup) desde hace tiempo está siendo usado por la industria de alimentos en reemplazo de los derivados de la caña de azúcar y de la remolacha, debido a que  es el mas dulce de todos los azucares, a su valor económico muy favorable comparado a otros edulcorantes y a  que puede ser parte  de todos los productos  procesados como por ej. sopa de tomate, salsa de tomate, aderezos para ensaladas, yogures, galletas, salsas para barbacoa, pasteles, panes, refrescos, bebidas deportivas ,jugos de frutas entre otros.

Desafortunadamente la fructosa al estar en todos estos productos hace que fácilmente se sobrepase la cantidad diaria recomendada  conllevando a potenciales problemas de salud como gases, hinchazón, eructos, náuseas, indigestión, diarrea, molestias / dolor abdominal, siendo esto demostrado en estudios científicos donde se encontró intolerancia a la fructosa (mala absorción) y una  relación directa entre el aumento de los síntomas digestivos y el  alto consumo de fructosa.

La miel de producción industrial ha sido sometida a un proceso de pasteurización para eliminar posibles patógenos y secundariamente  para otorgarle liquidez, durabilidad, facilidad para envasar, servir y combinar con alimentos; en contraste hay una pérdida de poder nutritivo ya que se eliminan vitaminas y antioxidantes, pero preocupa más que en ocasiones se agregan aditivos como agua y azúcares para hacer mas competitivo el producto.

Consecuencias del consumo del azúcar en exceso

A medida que se consumen más azúcar, el cerebro se siente abrumado por los niveles constantes y anormalmente altos de insulina y deja de percibir correctamente sus señalizaciones. Provoca deficiencias en la memoria y en las habilidades del razonamiento.
David S. Ludwig, profesor de medicina en Harvard, publicó un estudio en American Journal of Clinical Nutrition según el cual 

los carbohidratos altamente procesados y refinados, como el pan blanco y el azúcar, alteran la actividad cerebral en formas que nos hacen anhelarlos aún más, lo que significa que más allá de sus calorías y de su sabor, los azúcares pueden provocar síntomas relacionados con la adición, sobre todo en personas muy susceptibles, como los obesos”.

Sin embargo, la realidad es que el azúcar es una sustancia tan adictiva como las drogas, y que provoca estragos en el organismo.

Efectos de adición al azúcar

Se ha demostrado que el consumo de azúcar en exceso contribuye directamente al sobrepeso. Pero también se ha demostrado que eleva los niveles de dopamina, que controlan los centros de recompensa y placer del cerebro de una manera similar a muchas drogas como el tabaco, la cocaína y la morfina”, señaló la neurocientífica Selena Bartlett.

Cuando consumimos azúcar (sacarosa) el sistema inmunológico se debilita durante 8 horas, lo que nos hace más vulnerables a los gérmenes, virus y bacterias nocivas.
El azúcar ocasiona una subida rápida de adrenalina, hiperactividad y dificultad de concentración en los niños.
Por otro lado, el azúcar reduce las ganas de comer alimentos nutritivos como las verduras, lo que puede resultar en carencias nutricionales.
El alto consumo de azúcar es el principal culpable de la mayoría de las enfermedades crónicas que azotan nuestra sociedad: Diabetes, hipertensión, arterioesclerosis, Obesidad, Cáncer, Alzheimer, Candidiasis, Eczema, Síndrome Premenstrual, etc.

Edulcorantes artificiales

Entonces, ¿la solución consiste en sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales?

Edulcorantes artificiales

  1. Sucralosa: Este edulcorante es básicamente azúcar clorada, y por tanto, presenta muchos de los riesgos del cloro. Las dioxinas son un subproducto del procesado del cloro, un carcinógeno 300.000 veces más potente que el DDT. Lo descubrió por error un investigador que trabajaba con compuestos para elaborar pesticidas. Muchos refrescos utilizan la sucralosa como edulcorante. No debemos olvidar leer los ingredientes listados en la etiqueta antes de comprar un producto. La sucralosa reduce la flora intestinal benéfica, aumenta los niveles de pH en el intestino y puede provocar anemia, infertilidad y abortos.
  2. Sacarina es carcinogéna, ha sido prohibida hace años en muchos países.
  3. Aspartamo es sin duda, el peor de los edulcorantes artificiales (E951), muy utilizado en refrescos light y en algunos medicamentos (leer siempre los prospectos). Es una exitotoxina y un neurotóxico. Algunos de los efectos más graves del aspartamo son: migrañas, ataques epilécticos, leucemia o aumento de peso, problemas de visión, pudiendo llegar a provocarse ceguera y desprendimiento de retina.

Stevia

Si no puedes prescindir del sabor dulce sustituye el azúcar y los edulcorantes artificales por STEVIA: es un sustituto del azúcar de origen vegetal que no tiene calorías. El término «stevia» se refiere a Stevia rebaudiana, que es una planta de América del Sur. Sólo ciertas partes de la planta son dulces. Los extractos altamente purificados de las hojas de la planta se denominan «glucósidos de esteviol». Son entre 200 y 400 veces más dulces que el azúcar. Ojo: la planta natural, nada de colorantes que dicen llevar stevia y luego mucho de ellos lo que llevan es aspartamos.

Los alcoholes de azúcar se encuentran en muchos alimentos procesados, incluidos caramelos duros, helados, pudines, productos horneados y chocolate. También se pueden encontrar en la goma de mascar, pasta de dientes y enjuague bucal. Se pueden usar en combinación con otro sustituto del azúcar.
Los alcoholes de azúcar más comunes que se encuentran en los alimentos incluyen:

  • Eritritol: 0,2 calorías por gramo y entre un 60 % y un 80 % de la dulzura del azúcar
  • Isomalt: 2 calorías por gramo y entre un 45 % y un 65 % de la dulzura del azúcar
  • Lactitol: 2 calorías por gramo y entre un 30 % y un 40 % de la dulzura del azúcar
  • Maltitol: 2,1 calorías por gramo y un 90 % de la dulzura del azúcar
  • Manitol: 1,6 calorías por gramo y entre un 50 % y un 70 % de la dulzura del azúcar
  • Sorbitol: 2,6 calorías por gramo y entre un 50 % y un 70 % de la dulzura del azúcar
  • Xilitol: 2,4 calorías por gramo y la misma dulzura que el azúcar
    En comparación, hay 4 calorías por gramo de azúcar.

Dado que el cuerpo no absorbe los alcoholes de azúcar por completo, el consumo de grandes cantidades puede causar hinchazón y diarrea.

 Carbohidratos – Hidratos de carbono

Hidratos de carbono

La mayoría de los alimentos contienen hidratos de carbono y el cuerpo los degrada para obtener azúcares simples, que son la principal fuente de energía del organismo. Los hidratos de carbono, también llamados glúcidos o azúcares, son macro nutrientes de gran consumo en los hogares y que tienen como principal función aportar toda la energía necesaria al organismo de manera inmediata para la resolución de las tareas físicas diarias. Son muy fáciles de encontrar en los alimentos cotidianos como en el pan, la pasta o la fruta.

Cuando se realiza ejercicio de manera vigorosa, el cuerpo usa los carbohidratos para hacer funcionar la máquina. Son la primera fuente de energía de la dieta, la gasolina diaria de nuestro organismo y se consideran la base de la pirámide de la alimentación.

Se distinguen dos grupos de hidratos de carbono:

  1. Los hidratos de carbono SENCILLOS que a su vez se dividen en dos tipos:

    1. MONOSACARIDOS, formados por un solo eslabón:

      • glucosa (se encuentra en la fruta o en la miel, se almacena en el hígado y en el músculo en forma de glucógeno);

      • la fructosa (se encuentra en la fruta y en la miel, se absorbe en el intestino, pasa al hígado donde se metaboliza rápidamente a glucosa);

      • la galactosa (es producida por la hidrólisis de la lactosa).

    2. DISACARIDOS, formados por dos eslabones:

      • La sacarosa (formada por la unión entre la glucosa y la fructosa; es el azúcar común obtenido de la remolacha o caña de azúcar);

      • la lactosa (formada por la unión entre la glucosa y la galactosa; es el azúcar de la leche);

      • La maltosa (formada por la unión entre 2 eslabones de glucosa).

Estos hidratos de carbono formados por un solo eslabón o por dos eslabones que se desenganchan con mucha facilidad, pasan rápidamente a la sangre y obligan al páncreas a segregar la correspondiente insulina, lo que supone un esfuerzo para esta glándula. Los azúcares simples no deben representar más del 10% del total de la energía.

2. Los hidratos de carbono COMPLEJOS, llamados también polisacáridos y representados por una larga cadena de eslabones, pasan lentamente a la sangre y fuerzan menos al páncreas, que puede segregar insulina más despacio. Se encuentran en los cereales, por tanto en el pan, el arroz, la pasta, y también en las legumbres, los tubérculos. También reciben el nombre de “almidones”. 

Algunos alimentos con hidratos de carbono complejos son mejores que otros. Los productos refinados, como la harina blanca y el arroz blanco, han sido procesados y se les quitaron los nutrientes y la fibra. Pero los cereales y granos que no han sido refinados aún contienen esas vitaminas y minerales. Además, tienen un alto contenido de fibra, que ayuda al aparato digestivo a funcionar correctamente. La fibra te ayuda a sentirte lleno y, por lo tanto, es menos probable que comas por demás. Un tazón lleno de avena te llenará más que un dulce y tiene la misma cantidad de calorías.

Cuando comes hidratos de carbono, el cuerpo los descompone en azúcares simples, que se absorben en el torrente sanguíneo. A medida que el nivel de azúcar del cuerpo se eleva, el páncreas libera una hormona llamada “insulina”. La insulina es necesaria para transportar el azúcar de la sangre a las células, donde se la puede usar como fuente de energía.

Cuando este proceso ocurre rápidamente (como en el caso de los azúcares simples) es más probable que pronto vuelvas a sentir hambre. Cuando es más lento, como ocurre con los alimentos de granos enteros, te sentirás lleno durante más tiempo. Estos tipos de hidratos de carbono complejos te dan energía durante un período de tiempo más extenso.

Carbohidratos

Los hidratos de carbono de algunos alimentos (principalmente de los que tienen muchos azúcares simples) hacen que el nivel de azúcar en sangre se eleve más rápidamente que otros. Los científicos han estado estudiando por qué comer alimentos que provocan grandes subidas del nivel de azúcar en sangre puede estar relacionado con problemas de salud como la diabetes y la enfermedad cardíaca.

Las calorías de los hidratos de carbono sobre todo aquellos ricos en azúcares nos brindan una cantidad de energía casi instantánea que puede quemarse inmediatamente si se realiza ejercicio físico pero de otra forma se acumularán en las reservas, a no ser que consumamos hidratos de tipo integrales, los cuales requieren de un proceso de absorción mucho más lento y por ende, su combustión es más provechosa.

Existen además otro tipo de hidratos que son aquellos que brindan calorías vacías, las cuales solo tienen contenido calórico sin más; dentro de esta clasificación se encuentran las bebidas alcohólicas, azucaradas o aquellos dulces que se han fabricado con azúcares refinados. Son los más peligrosos porque son las que se acumulan más fácilmente, colaborando positivamente con el aumento de peso. 

INDICE GLUCEMICO

El índice glucémico de un hidrato de carbono representa la rapidez con que su consumo aumenta los niveles de azúcar en sangre. Los valores van desde 1 (el más lento) a 100 (el más rápido, el índice de glucosa pura). Sin embargo, la rapidez con que realmente aumentan los niveles depende también de qué alimentos se ingieren al mismo tiempo, así como de otros factores.

El índice glucémico de los hidratos de carbono complejos tiende a ser menor que el de los simples, pero hay excepciones. Por ejemplo, la fructosa (el azúcar de la fruta), tiene poco efecto sobre el azúcar en sangre.

CARGA GLUCEMICA

El índice glucémico solo indica la rapidez con que los hidratos de carbono pasan al torrente sanguíneo. Este índice no incluye la cantidad de hidratos de carbono que contiene un alimento, lo cual también es importante. La carga glucémica, un término relativamente nuevo, incluye el índice glucémico y la cantidad de hidratos de carbono que contiene un alimento. Determinados alimentos como las zanahorias, los plátanos, la sandía o el pan de trigo integral, tienen un índice glucémico alto, pero contienen relativamente pocos hidratos de carbono y por ello una baja carga glucémica. Estos alimentos tienen poco efecto sobre el nivel de azúcar en sangre.

La carga glucémica también incluye cómo la combinación de alimentos (comidos juntos) afecta a los cambios en la concentración de azúcar sanguíneo.

Como lo hemos dicho antes, la función de este componente en nuestra dieta es fundamental ya que consiste en nuestra principal fuente de energía. Son los encargados de ofrecernos la glucosa, que más tarde deberemos asimilar para convertir en combustible para el normal funcionamiento de nuestro cuerpo. Lo importante es saber qué, cómo y cuánto comer teniendo siempre en cuenta qué actividades realizaremos después.


Contáctame para recibir algunas opciones para comenzar a sustituir tus bebidas azucaradas, comidas refinadas altas en calorías vacías por alimentos altos en proteínas, en nutrientes y con un bajo indice glucemico y carga glucemica.

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